domingo, 29 de septiembre de 2013

R&A 2013: AMOR DISFUNCIONAL Y AMOR, SIN MÁS

Hay amores imperfectos y hay amores sin más adjetivos. 


Un amor imperfecto, disfuncional, y que tiempo atrás dejó de ser válido es el que muestra Kim Ki-Duk en Pietà. Ésta es la historia de un hijo abandonado, privado del cariño materno y, luego, transmutado en un brutal sicario que inflige el temor de los comerciantes de su barrio, cual demoniaco ángel vengador. En el momento en el que todo parece estar bajo control, aparece en la vida de Kang-Do la figura materna tiempo atrás desaparecida, empeñada en redimir los pecados de su hijo a imagen y semejanza de la desgarradora estatua esculpida por Michelangelo Buonarroti. Sobra decir que el ansia materna por recuperar el amor de su hijo tropezará con la cruda realidad de un ser amoral y, prácticamente, desprovisto de empatía para con sus semejantes. Al final, Kim Ki-Duk solamente filmará el irrefrenable deseo de los seres humanos por hacerse daño a si mismos.


Igualmente disfuncional es el amor que se profesan los protagonistas de Mud, película protagonizada por Matthew McConaughey, Reese Witheerspoon, Sam Shepard y el joven Tye Sheridan. Mud es una revisión muy libro del clásico de Mark Twain Huckleberry Finn, donde un joven de catorce años ayuda a un fugitivo de la justicia a salvar su vida y reencontrarse con su amor, causante de que el personaje principal, Mud, esté en busca y captura. El problema es que, mientras Mud es sincero, y está dispuesto a pelear por una relación su pareja pone muy poco de su parte, algo que casi le cuesta la vida a un perdedor como lo es Mud. La extraña justicia poética que, a veces, marca el ritmo de las cosas sí colocará a los protagonistas en el lugar que les corresponde.


¿Y qué decir de For love’s sake (Ai to makoto), de Takashi Miike? Pues que es una reinterpretación de West Side Story, situada, ahora, en un problemático instituto de Tokio, en 1972, mezclado con The Warriors y Class of 1984, eso sí, según la psique de Miike. Tal y como suele ser habitual, la película hay que verla para no solo disfrutarla, sino para asumir la endiablada capacidad del director japonés para reinventar todo aquello que cae en sus manos.


Para no ser menos, el director coreano Park Chan-Wook nos presentó Stoker, protagonizada por Mia Wasikowska, Matthew Goode, Dermot Mulroney y Nicole Kidman. En este casi remake de Alfred Hitchcock de 1943 Shadow of a doubt, una oscura y esquiva joven verá cómo las enseñanzas de su padre, mezcladas con el desapego de su madre, y estimuladas por la llegada de su tío paterno le acaban despertando el instinto de psicópata que su familia paterna ha tratado de mantener oculto. Película dura, a ratos cansina, pero visualmente primorosa, tal y como suele ser habitual en las obras del director coreano, Stoker es lo que parece y también, lo que no.


Más dura, brutal y extrema es Fatal, película surcoreana dirigida por Lee Don-Ku. La historia, protagonizada por un joven llamado Sung-Gong, nos lleva hasta el sentimiento de culpa de quien, diez años atrás, participó en el secuestro y violación de una joven. Contada como si se tratara de un documental sociológico sobre la brutalidad del ser humano, Fatal es una película que confirma lo que, décadas atrás, postuló Joseph Conrad en su celebérrima novela Heart of darkness.


La facilidad del ser humano para acabar siempre dentro de las tinieblas, unas tinieblas que han rodeado de una forma u otra la carrera de uno de los mejores guionistas de la historia del cine, además de ser uno de los grandes directores de su generación, se puede ver reflejada en el documental Milius, dirigido por Joey Figueroa y Zak Knutson. Dedicado a la figura de John Milius y su carrera profesional, desde finales de los años 60, el documental plasma no solo el cambio de guardia entre los directores de los años 40, 50 y principios de los 60, sino también cómo el talento de John Milius se ha visto eclipsado por el personaje que él mismo ha creado de su persona.  El documental sirve, además, para demostrar la ceguera de los ejecutivos de los grandes estudios de cine, la estrechez de mira de los supuestos críticos y la falta de sensibilidad del público hacia producciones que lo único que pretenden es entretener, aunque con John Milius nadie sale indemne de sus historias.


Y frente a todas estas muestras de amor disfuncional hay películas que demuestran que, todavía, hay esperanza para nuestro cacareado y escéptico mundo. Una de ellas es Yeh jawaani hai deewani, película cien por cien Bollywood, y eso no es un hándicap, sino todo lo contrario. Esta historia de amor juvenil y, luego, más maduro mantiene el mismo buen pulso del que siempre ha hecho gala el cine hindú, aunque sin olvidar que estamos en el siglo XXI, que las cosas no son como antes y que, entre baile y baile, se pueden tocar temas muchísimo más serios.


No, de Pablo Larraín Matte, es una muestra de que con valor, coraje, intuición y descaro se puede llegar a acabar con una dictadura nefasta y sanguinaria, tal y como la liderada por el sátrapa Augusto Pinochet en Chile. En No se cuenta la historia de René Saavedra (Gael García Bernal), el director creativo de la campaña del plebiscito que descabalgó al general Pinochet de la jefatura del estado chileno. Las ideas de René Saavedra lograron evitar el pasado e insuflaron un aire de modernidad y optimismo que acabaron por demoler las rancias y caducas pretensiones del régimen dictatorial.


Más simple, entrañable, linda y humana es Wolf Children (Ookami kodomo no Ame to Yuki), del director japonés Mamoru Hosoda. La trama se centra en las dificultades, dudas, alegrías y, en definitiva, la gran aventura que supone la maternidad, visto desde la óptica de una madre con dos niños medio humanos, medio lobos. La mayor virtud de la película es mostrarnos una realidad con unos personajes totalmente reconocibles para cualquiera que haya convivido con niños, pues  Ame y Yuki son pequeñas criaturas, adorables en cualquiera de sus facetas, que se comportan como los niños que son. Temas tan complicados como las dudas que embargan a toda madre acerca del futuro de sus hijos, el hacerse mayor, y las decisiones que tomar para asegurar la supervivencia de los vástagos se plasman de una forma sencilla y, a la vez, bien planteadas, sin que el guion sufra por ello. Wolf Children es una película que todo aquel que se quiera embarcar en la difícil travesía de ser padre debería ver.


Igualmente hermosa, poética y real es Reaching for the Moon, última realización del director brasileño Bruno Barreto. En ella se nos cuenta la relación entre la poetisa norteamericana Elizabeth Bishop, considerada una de las mejores escritoras de la historia, y la no menos brillante arquitecta brasileña Maria Carlota Costallat de Macedo Soares, responsable del Parque do Flamengo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La película es un canto a la libertad personal, el amor que no sabe de sexos y al genio creativo de dos mujeres absolutamente excepcionales.


Termino esta visión de la vigésimo sexta edición del festival de cine internacional de Helsinki con unas frases del director finlandés Jan Forsström, responsable de la película Silmäterä, con quien tuve la oportunidad de hablar, en un perfecto castellano, durante los días del festival. Es muy importante querer a las personas que nos rodean, sobre todo cuando se trata de una relación entre una madre y una hija, tal y como sucede en mi película. El problema viene cuando ese amor se convierte en una obsesión y nos hace ver fantasmas donde no los hay. Si esto pasa llegará un momento en que el amor se convierta en pesadilla y no seamos capaces de distinguir la realidad de la ficción.        
Estas frases son el mejor punto y final para un festival cuyo tema central es el amor, tal y como es el caso de Rakkautta & Anarkiaa.

Quisiera agradecer a todos los responsables del festival, especialmente a su jefa de prensa Kira Schroeder, las facilidades dadas para realizar mi trabajo.    

  

© Good Film; Finecut 2013
© Everest Entertainment; Brace Cove Productions; FilmNation Entertainment 2013
© Concept Film; Excellent Film; Kadokawa Pictures; OLM 2013
© Fox Searchlight Pictures; Indian Paintbrush; Scott Free Productions 2013
© Finecut 2013
© Chop Shop Entertainment; Haven Entertainment 2013
© Dharma Productions 2013
© Fabula; Participant Media; Funny Balloons; Canana Films 2013
© Studio Chizu; Mad House; Chukyo TV Broadcasting Company (CTV); D.N. Dream Partners; Dentsu; Digital Frontier; Fukuoka Broadcasting System (FBS); Hiroshima Telecasting (HTV); Kadokawa Shoten Publishing Co.; Miyagi Television Broadcasting; Nippon Television Network Corporation (NTV); Sapporo Television Broadcasting Company, Toho; Video Audio Project (VAP); Yomiuri-TV Enterprise 2013
© LC Barreto Productions; Imagem Filmes; Globo Filmes; Globosat / Telecine; Teleimage 2013
© Jan Forsström 2013

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